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martes, 31 de julio de 2012

CARLOS MARÍA ISIDRO DE BORBÓN

File:Carlos María Isidro.JPG(Madrid, 1788-Trieste, actual Italia, 1855) Pretendiente a la Corona española. Hijo de Carlos IV, entre 1808 y 1814 estuvo encarcelado en Francia por motivos políticos. Tras su puesta en libertad, manifestó su intención de suceder a su hermano Fernando VII al frente de la Corona española. A su juicio, las disposiciones en este sentido de Felipe V en 1713 eran, a pesar de las múltiples revocaciones posteriores, todavía válidas y, por ende, lo situaban a él como único pretendiente legal a la sucesión de su hermano. 

Éste, sin embargo, nombró sucesora a su hija Isabel, quien a su vez contaba con el apoyo de los liberales. Carlos María, a pesar de su condición de católico y de su ideología conservadora, nunca hasta el momento había querido acercarse a las posiciones de los absolutistas radicales. No obstante, falto de apoyos y sabedor de la necesidad de contar con el respaldo de la elite eclesiástica y aristocrática, aceptó de buen grado convertirse en el candidato de los absolutistas radicales. 

Ello motivó que se formaran dos movimientos políticos de sucesión al trono, liderado uno por los liberales, con Isabel como candidata, y liderado el otro por los absolutistas, con Carlos María de pretendiente. Fernando VII falleció en septiembre de 1833, tras lo cual Carlos María fue nombrado rey por sus partidarios, aunque su coronación sólo contó con el apoyo de Inglaterra. 

Ello motivó el inicio de la Primera Guerra Carlista, que tuvo como principal escenario las provincias del País Vasco. En julio de 1834, Carlos María se puso al frente de las tropas carlistas, lideradas por el general Tomás de Zumalacárregui. Tras varios años de lucha intermitente, en agosto de 1839 carlistas y liberales firmaron el convenio de Vergara, que estableció el fin de la contienda y la promulgación de las prerrogativas especiales para el País Vasco reclamadas por los carlistas. Carlos María se exilió y poco después, en 1845, renunció a sus reivindicaciones al trono con la esperanza, luego fallida, de que fuera su hijo Carlos Luis de Borbón, a través de su matrimonio con Isabel II, quien lo obtuviera.