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lunes, 20 de mayo de 2013

ZARAI TOLEDO

Zaraí Jezabel Toledo Orozco (1987) Su padre el ex presidente peruano Alejandro Toledo fue acusado de negarle la paternidad aun siendo niña con 13 años era fruto de una relación extramarital, con Lucrecia Orosco. 

El caso de la hija ilegítima, testimoniado por la madre, ya lo habían difundido los medios adictos al fujimorismo durante la campaña presidencial de 2000, sólo que entonces se insertó en las insidias del omnipresente Montesinos. 

Toledo dio largas a los que le pidieron que se sometiera a la prueba del ADN antes de las elecciones, pese a que el asunto le podía perjudicar grandemente. 

Luego de 14 años fue finalmente reconocida el 18 de octubre del 2002

La madre reveló que el acuerdo extrajudicial se logró después de acordar también una retribución económica por los largos años que mantuvo la demanda en diversas instancias del Poder Judicial peruano. Sin embargo, la mujer agregó que el dinero se destinará a un fondo para ayudar a niños que también atraviesan el drama de no ser reconocidos por sus padres. Según un diario local de esa época, el acuerdo económico alcanza los 100.000 euros pero, a cambio, Toledo ya no se someterá a la prueba de ADN que nunca quiso hacerse.

La madre de Zaraí dijo que no necesita el dinero porque ella puede dar a su hija cuanto necesita y aseguró que ahora «cerrará página» y que no le guardará rencor porque no sirve para nada.

La economista madre de Zarai tuvo un romance con Toledo cuando éste se separó de su esposa, Elianne Karp, y concibieron una niña, y de la cual el político renegó siempre, a pesar de otras pruebas de sangre que le daban más de un 90 por ciento de probabilidades de ser el progenitor.

El caso Zaraí se convirtió en uno de los puntales en la guerra sucia contra Toledo durante la campaña electoral de 2000, pero no le impidió llegar a la Presidencia, un año después, pese a ser cuestionado públicamente por sus valores morales. Precisamente, este hecho le restó credibilidad y redujo su popularidad hasta el 17 por ciento, en sólo un año en el Gobierno. En el fragor de la campaña en su contra, Toledo prometió que se haría la prueba del ADN si los tribunales lo ordenaban, pero una vez que fallaron en ese sentido, sus abogados rechazaron la medida.

Actualmente la joven de 25 años está de vuelta en Lima luego de estudiar una maestría en Ciencias Políticas en la Universidad de Carleton, en la ciudad canadiense de Ottawa. Tiene una carrera culminada de sociología.