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miércoles, 26 de junio de 2013

COY MATHIS

Coy Mathis, Estados Unidos (2007) en el año 2013 cuenta con seis años y nacido varón, pero que se siente y viste como una chica, a usar el baño para niñas de su colegio de educación primaria, según informó el 25 de junio del 2013 la prensa estadounidense.

Pese a haber nacido como hombre, los padres de Coy Mathis - Kathryn y Jeremy- notaron desde sus 18 meses de vida que tenía una notoria preferencia por las cosas de niñas. Pero la situación se tornó más evidente cuando aprendió a hablar.

“Soy una niña”, dijo a los tres años, y su familia, de Fountain, Colorado, sufría al ver a Coy llorando al pensar en un futuro con barba o rehusándose a salir a la calle vestida acorde al sexo que había nacido.
"Comenzó a ser obvio para nosotros que le era realmente incómodo ser un niño", aseguró a los medios estadounidenses Kathryn. “Quería saber cuándo lo llevaríamos al doctor para que ‘le diera’ partes de niña, así, su cuerpo sería de mujer”, recuerda.

Tras varias visitas a pediatras y psicólogos, se confirmó que Coy era transexual y bajo la recomendación que los expertos dieron, de “dejarla vivir tal como ella es”, la familia Mathis ayudó a Coy a comenzar una transformación que no ha estado exenta de polémicas más allá de su entorno.
Hace un año, a los tres meses de comenzar kínder, Coy –hoy de 6 años- pudo asumir estéticamente el género con el que siempre se ha sentido identificada. Después de pasar por la ansiedad y depresión que le daba el usar su cabello corto y la ropa de niño, hoy es feliz y más sociable mostrando su pelo largo y poniéndose vestidos. Incluso, su madre ha asegurado que dejó de ser rebelde y subió sus notas en el colegio.
Reconocida como mujer en su pasaporte y carnet de identidad, en su curso la aceptaron aparentemente, de buena gana, sin hacer grandes diferencias. Pero al pasar a la primaria, en el curso equivalente a primero básico, las cosas se pusieron más difíciles para la menor, cuando el distrito escolar de su zona, envió una solicitud al director de su colegio, Eagleside, exigiendo que Coy dejara de usar el baño de mujeres, junto al resto de sus compañeras, y se restringiera a utilizar el de niños, el de profesores, o alguno privado.

Al pasar de la guardería a primer curso de primaria, la escuela Eagleside Elementary consideró que Coy debía dejar de usar el baño para niñas y empezar a usar exclusivamente el destinado a los varones, una decisión que sus padres no aceptaron, por lo que recurrieron a la División de Derechos Civiles de Colorado, dependiente del Gobierno del estado.

El estado justifica su decisión porque, a su juicio, prohibir a Coy usar los baños femeninos -una decisión de la escuela respaldada por el distrito escolar- "crea un entorno hostil tanto objetiva como subjetivamente, así como intimidatorio y ofensivo".

Se trata de la primera vez que una decisión de este tipo se toma en EE.UU. en relación a los estudiantes transexuales, por lo que desde el Fondo de Defensa Legal y Educación Transgénero aplaudieron un dictamen que supone "dejar el listón muy alto para los derechos de las personas transgénero".

Durante los últimos meses, Coy Mathis -cuyo pasaporte y documento de identificación a nivel estatal le identifican como hembra- no ha asistido a la escuela y ha sido escolarizada en casa por voluntad de sus padres.

"Estamos entusiasmados de que Coy pueda regresar al colegio y que vaya a tener los mismos derechos que el resto de las niñas. Estamos extremadamente contentos de que vaya a ser tratada con igualdad y agradecemos la conclusión a la que ha llegado la División de Derechos Civiles", indicó Kathryn Mathis, madre de la pequeña.