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viernes, 29 de noviembre de 2013

RUDOLF HÖß

Rudolf Franz Ferdinand Höß, también escrito Rudolf Hoess o Höss, (Baden-Baden, 25 de noviembre de 1900 – Auschwitz, 16 de abril de 1947) fue un militar y oficial nazi miembro de las SS (Schutzstaffel) y las Waffen-SS con el rango de SS-Obersturmbannführer (teniente coronel). Fue comandante del campo de concentración de Auschwitz.

Biografía
Rudolf Höß nació en 1900 en Baden-Baden y se educó en una familia católica muy creyente. A pesar de los deseos de sus padres que fuera sacerdote, apenas cumplidos los 15 años se alistó voluntario en la Primera Guerra Mundial, en el frente turco, ascendiendo en 1917 a sargento y recibiendo varias condecoraciones inclusive la Cruz de Hierro. Tras la derrota fue miembro del cuerpo de voluntarios (Freikorps) en las antiguas provincias del Báltico, la Alta Silesia y la cuenca del Ruhr.

Höß se casó y tuvo cinco hijos. Vivieron en la Casa de la Comandancia de Auschwitz, ubicada en las afueras del Campo.

Trayectoria
Después del final de la guerra, Höß ayudó a organizar en ese sector el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP) en 1922, y fue condenado a diez años en cárcel en 1923 después de su implicación en el asesinato de Walter Kadow; su cómplice Martin Bormann fue condenado a un año de prisión.

Höß solicitó ser miembro de las SS en 1933 y fue aceptado en 1934; también se hizo miembro del Totenkopfverband ("unidad de la Calavera"). El mismo año, lo transfirieron al campo de concentración de Dachau, donde le dieron el cargo de Blockführer ("líder de bloque") en 1935.

En 1938 recibe el grado de SS Hauptsturmführer siendo ayudante en el campo de Sachsenhausen. En 1939 fue nombrado comandante del nuevo campo de Auschwitz, debiendo organizarlo desde 1940 y en cuyo mando permanecería hasta finales de 1943. En ese periodo alcanzó a relacionarse con el médico Josef Mengele. Durante su estancia en Auschwitz, Höß organizó el lado administrativo de los asesinatos en masa de la Endlösung. Pese a la disciplina y las aptitudes para la organización que demostró al frente del campo de concentración, permitió que los miembros de las SS destinados allí llevaran una vida relajada, si bien no impidió los abusos, los hurtos de las pertenencias acumuladas de los prisioneros y el contrabando. Se dice que hasta llegó a funcionar un prostíbulo en la Barraca 24, destinado a "premiar" a los detenidos que colaboraban con las SS, de buena conducta y buen estado de salud. Esto lo puso en la mira de la Gestapo, que inspeccionó el campo en varias ocasiones. No obstante, dado que era un oficial que cumplía estrictamente los objetivos del plan para la "solución final", no se tomaron medidas en su contra, sino que, por el contrario, fue ascendido.

En diciembre de 1943 fue sustituido como comandante de Auschwitz por Arthur Liebehenschel. Höß asumió el puesto anterior de Liebehenschel como presidente de las SS Wirtschaftsverwaltungshauptamt (WVHA) (Oficina principal para la administración económica de las SS), donde introdujo el gas Zyklon B como medio para realizar los asesinatos masivos en el campo; también le designó diputado el líder Richard Glücks del WVHA el 8 de mayo de 1944. Sin embargo, Höß volvió a Auschwitz por petición personal de Himmler para realizar la "Aktion Höß", es decir, la ampliación del campo y la preparación de la maquinaria de muerte en Auschwitz II Birkenau, con el fin de exterminar a los judíos húngaros.

El final
La guerra había finalizado en Alemania el 8 de mayo de 1945. Höß, disfrazado como suboficial de la Marina de Guerra alemana (Kriegsmarine), se alejó hacia las costas del Báltico, donde cayó en manos de los Aliados. Al no encontrarse pruebas de ningún tipo en contra suya, dado su nombre falso (Franz Lang) y su calidad de agricultor profesional, obtuvo una liberación anticipada. Sus guardianes ignoraban entonces la importancia de su presa. Fue empleado como obrero agrícola en una granja cerca de Flossenburg, no lejos de la frontera con Dinamarca. Permaneció allí durante ocho meses. Entretanto la Policía Militar reinició su búsqueda. Su familia, con la cual había logrado retomar contacto, estaba estrechamente vigilada y sometida a frecuentes pesquisas, hasta que el 11 de marzo de 1946 llegaron oficiales británicos a la casa de la Sra. Höß y, bajo engaño, le dijeron que si no decía dónde estaba su marido, sería entregada a las autoridades soviéticas para su ejecución, y que sus hijos serían deportados a Siberia. La Sra. Höß sucumbió y reveló el emplazamiento de la granja agrícola donde estaba escondido su marido, así como su nombre falso.

Höß fue capturado esa misma noche (2:30) por la Policía Militar Británica. En esta ocasión no pudo suicidarse, pues la ampolla de veneno que guardaba consigo se había roto dos días atrás. Sus declaraciones a partir del arresto aún hoy día están en duda, ya que aparecieron dos confesiones: la primera, hecha en su propia lengua ante autoridades británicas.

La segunda confesión, a posteriori, fue realizada cuando estuvo en Cracovia, dejando muchas dudas en relación a la primera (contaba con un abogado). Declaró que, por haber sido torturado para la primera declaración, se vio obligado a firmar lo que sus captores le exigieron. En Cracovia se retractó de todo lo dicho en la primera confesión. Esto no fue tenido en cuenta por los jueces. Fue llevado a los Juicios de Núremberg, como testigo en el juicio de Ernst Kaltenbrunner, Oswald Pohl y la IG Farben.

El 25 de mayo de 1946, fue extraditado a Polonia donde se le abrió un nuevo juicio por crímenes de guerra.2 En dicho juicio no negó ninguno de los cargos, afirmándose en el hecho de que cumplía órdenes directas de Himmler y que, dado su rango militar, no podía ignorarlas. En el desarrollo del juicio no se presentaron denuncias de abuso personal por su parte contra los prisioneros. Todos los prisioneros supervivientes afirmaron que era un hombre que administraba con frialdad y sin sentimientos el campo de Auschwitz; él sólo dirigía una "máquina de matar". De este modo lo deja reflejado en sus memorias manuscritas, redactadas mientras estuvo en prisión:

"Por voluntad del Reichsführer de las SS, Auschwitz se convirtió en la mayor instalación de exterminio de seres humanos de todos los tiempos. Que fuera necesario o no ese exterminio en masa de los judíos, a mí no me correspondía ponerlo en tela de juicio, quedaba fuera de mis atribuciones. Si el mismísimo Führer había ordenado la solución final del problema judío, no correspondía a un nacionalsocialista de toda la vida como yo, y mucho menos a un Führer de las SS, ponerlo en duda"

Al final de su proceso en Cracovia, Höß acogió la sentencia de muerte con aparente indiferencia el 2 de abril de 1947. Fue ahorcado en el antiguo campo de concentración de Auschwitz el 16 de abril de 1947.

Sus memorias escritas en prisión fueron publicadas en 1958 por el historiador Martin Broszat. Los textos, reunidos generalmente bajo el título de "Le Commandant d'Auschwitz parle" (en alemán "Kommandant in Auschwitz"), habrían sido escritos por Höß a lápiz, bajo la vigilancia de sus carceleros comunistas polacos, en la prisión de Cracovia en tanto esperaba ser procesado, se sospecha sobre su autenticidad.